jueves, 17 de julio de 2008

349. SMS Nº 71


¿
Vos querías más democracia? Ahí tenés. Ahora bancátela como un señorito, si podés. Y convocá una conferencia de prensa para celebrar la institucionalidad, dale.

348. SMS Nº 70


D
e este vicepresidente sí que no nos vamos a olvidar. Algunos por cojonudo (por decidir en contra del gobierno que integra) y otros por traidor (por irse del radicalismo al kirchnerismo y del kirchnerismo a... a... a...). ¿Yo los voto sólo por Cobos? STOP.

miércoles, 16 de julio de 2008

347. Me tenés podrido, me tenés

[Foto: lanacion.com]

"
Hablan de democracia y cortan las rutas; hablan de democracia y desabastecen a los argentinos; hablan de democracia y nos queman los campos; hablan de democracia y, como en las peores etapas del 55 y el 76, salen como comandos civiles o grupos de tarea a agredir a aquellos que no piensan como ellos en forma vergonzosa."

(El ex presidente y titular del Partido Justicialista Néstor Kirchner, ayer, en su discurso en la Plaza de los Dos Congresos.)


Respeto la libertad de expresión y te respeto como ser humano y debería respetar tu investidura y supongo que más cosas debería respetar de vos, pero ¿sabés qué?, andá a la puta que te parió.

Me tenés podrido.

Me tienen podrido tus agresiones, tus crispaciones, tu arrogancia, tus matones, tu chequera, tus amenazas, tus comparaciones imbéciles, tus exageraciones, tus mentiras, tus morenos de vidos d'elías moyanos jaimes, tus alardes de estadista como quien de algo dista, tus chistes pésimos, tu claque, tus cinco millones de dólares declarados, tu hotel en El Calafate, tu risa hiena, tus enemigos inventados por todos lados, tus escupidas al hablar.

Me tiene podrido que te llenes la bocota venenosa hablando de democracia, porque te has cagado bastante en ella; desde gobernar por decreto hasta jamás dar una conferencia de prensa mientras manejabas el país.

Me tiene podrido que de golpe te hayas acordado de llamar a los medios, pero decís lo que se te canta y maltratás a los periodistas y te rodeás de chupamedias que se ríen y te aplauden: huevitos de pingüino.

Me tiene podrido que me tomes de pelotudo: vos no me respetás a mí.

sábado, 12 de julio de 2008

346. Te queremos, Labrunita

[Va la segunda entrega de las historias europeas colgadas. Esta corresponde a un retazo de Viena y está dedicada muy especialmente al amigo Donald, alias Kiuman.]



Cuando Donald llegó desde Oslo a Viena lo esperábamos con Andrés en la puerta del hostel, cada uno vaciando una lata de medio litro de cerveza caliente que habíamos comprado en un supermercado por 39 centavos de euro.

Era un sábado, y había sol. Nos encontrábamos después de un par de años, y por primera vez en Europa.


A los tres Viena nos pareció preciosa pero distante: para entrar en cualquier museo hay que poner de diez euros para arriba. Y si sos un pobre argentino y tenés que elegir entre una exposición de armas antiguas y un sábado de escabio con amigos, partime la cabeza con un garrote medieval pero a la cultura te la tomás de un sorbo.

Lo que sí hicimos es la típica: caminarse todo y aprovechar lo que había gratis.







Y el domingo, arruinados en un 98,7% -sobre todo alguien: Donald 1-Viena 0-, enfilamos hacia la Municipalidad sólo para ver ese edificio monumental. Pero había una multitud. Justo enganchamos un festival de bicicross (?).


-¿Mozart?

-Dale.

La única casa en la capital austríaca donde el genio vivió y compuso durante tres años (Mozarthaus) es uno de los principales ganchos. Entramos.

-¿Cuánto cuesta?

-13 euros cada uno.

Nos miramos con esas miradas de "Sí, claro, fijate esta salchicha vienesa". Ya sabíamos lo que venía.

-¿Cerveza?

-Dale.

Vimos un barcito en un callejón, con tres mesas afuera: fundamental para fumar. Una sola estaba ocupada por una pareja con un bebé. Nuestros seis ojos se clavaron en ella.

No, en la mesa no. En Sandra, la tremenda bestia que estaba sentada con su marido y el crío.

-¡Uy, la puta madre, qué Labrunita!

[Cuando visité a Donald en Noruega fuimos a una casa de deportes. Los dueños eran turcos apellidados Te chamuyo bero no hay descuento ni en bedo. Y la cajera era una rubia infernal con una carita exquisita, imposible. “Un angelito”, dijo Donald. Desde entonces, cada rubia deliciosa que nos cruzamos pasa a ser “un angelito”, un Ángel Labruna, un Labrunita.]

El esposo de Labrunita era el hermano gemelo del periodista Marcelo Zlotogwiazda.

Eso, y que el pibe fuera un alemán de nombre Peer con mucha onda (un chanta, bah: representante para Austria de la empresa de juego online fulltiltpoker.com, que factura, dijo, un millón y medio de dólares por día gracias a sus 70.000 apostadores registrados), nos dio la excusa perfecta para la conversación mientras le junábamos la mina de todas las formas posibles.

-Me enamoré –dijo Donald.

-Lo tuyo es pasajero –dije—. Mi amor es profundo y eterno.

La verdad es que la charla fue divertida, pero los tres queríamos desde lo más negro de nuestras almas que el bebé, Quinn, se tropezara y se partiera el cráneo y Zloto lo llevara al hospital mientras Labrunita decidía quedarse con nosotros para disfrutar de sesiones interminables de sexo salvaje antes de dejar todo e instalarse conmigo en una isla del Pacífico para dedicarnos a hacer artesanías con corales.

A cambio, Zloto nos sacó fotos y nosotros hicimos lo mismo: a ver, los tres juntitos, así, qué divina sos, te parto en ocho, pará de hacer ese collar y vamor a curtir en la playa, mi amor.

viernes, 11 de julio de 2008

345. Pensar como el tipo que estaba parado en la esquina


"
Si salimos mañana y hacemos notas solamente a kiosqueros asaltados, el pueblo argentino va a creer que estamos ante una epidemia de kiosqueros asaltados, y solamente porque lo hemos enfatizado. ¿Cuántos kiosqueros asaltan por día? ¿Treinta? Si los ponés a los treinta uno atrás del otro y además lo hacés muchas veces por día, que es lo que sucede, al cabo de un tiempo la gente no va a creer que haya otra cosa que kiosqueros asaltados. Y eso es una forma de mentir. La gente ni siquiera escucha lo que le explica el editorialista de TN o C5N, escucha lo que explica el tipo que pasaba por ahí. Editorializa el tipo que estaba parado en la esquina, y cualquiera transmite su pensamiento por la tele; entonces la gente empieza a pensar no como Martínez Estrada o Jauretche, sino como el tipo que estaba parado en la esquina. Los tipos parados en la esquina y los hinchas son los mentores ideológicos del pensamiento mediático actual, es así."


El escritor y conductor radial argentino Alejandro Dolina, siempre interesante, esta vez en una entrevista publicada en el diario Crítica de la Argentina.