lunes, 16 de marzo de 2009

483. Defensor de Facebook y ausentes

[Dedicado a Natys!,
que en el posteo previo
se preguntaba algunas cositas.]



El pibe se levantó gracioso, se creyó muy ocurrente y entonces fue y creó un grupo en Facebook que se llama "¿Quién no conoce a esta muda?", sobre una mujer discapacitada que pide limosna en Alsina y Corrientes.

En menos de dos meses se sumaron casi 3.700 miembros. E igual de rápido surgieron los mensajes de los enfermitos de siempre: uno pedía limpiar la esquina, otro avisaba que tan pronto tuviera una F-100 le apuntaría al medio; varios la trataron de boliviana de mierda y puta.

Ahora dicen que los van a denunciar. (Actualización del martes: se hizo la presentación ante el Inadi, nomás. Y hoy a las 19:30 vi que ya se borraron más de 500 miembros del grupo.)

Y yo digo: perfecto, pero Facebook no tiene la culpa de cierta estupidez bahiense.

viernes, 13 de marzo de 2009

482. Boludita 2.0


ya está
a mí no me engañás
a vos no te importa
más
ni ser engañada ni engañar
ni el cariño vistoso o protocolar
a vos lo que te importa
es cambiar
el estado de tu facebook
te morís por que diga
"en una relación seria"
y que lo vean tus 400 amigos
ay qué lindo sería
y que todos comenten qué lindo
y que nadie diga
"ya estás muerta, porquería"

miércoles, 11 de marzo de 2009

481. Muy bien 10 felicitado


C
reo que Juan Román Riquelme no disfruta ni del sexo: debe coger por compromiso, como cumpliendo un trámite más o menos necesario. Como cuando va a patear un córner.

Hace poquito me uní a un grupo de Facebook. Se llama "A que junto un millón de personas que piensen que Riquelme es un pecho frío". (Falta, falta. Pero ya somos más de 65.000.)

Igual, no es exactamente eso lo que me saca del tipo. Son otras dos cosas: 1) su juego tan cargado de pereza (como de chispazos geniales), su fenomental ausencia en varios tramos de un partido, su detestable compulsión a dar pases para atrás y 2) la cara de perenne sufridor profesional, esa tristeza amarga del que tiene cuatro dedos en el orto y no le gusta. ¿Me explico?

Algo de turro debe de tener, además. Por algo tuvo problemas en cada grupo que integró; hasta en Boca, que es el único lugar donde el tipo rindió alejado del fracaso o de la intrascendencia.

Obviamente, no lo quería en la selección argentina. Estoy convencido de que su estilo no cuaja en un equipo con vértigo futbolístico y obligación de ir al frente.

Anoche estaba tomándome unas pintas artesanales y el amigo Fernando, alias EPJF, me mensajeó:

Se fue el pecho frío de la selección... al fin...

Le contesté, contento:

Primero la mamá, ahora esto. Impresentable llorón.

El compañero Walter dice en el blog "DxT" de lanueva.com que Maradona les faltó el respeto a los códigos que tanto defiende cuando declaró por tele que así como está, Riquelme no le sirve. A mí no me parece. Porque, como es el Diego, seguro -pero seguro- también se lo dijo en la jeta y con total autoridad: es el DT de la selección y por si fuera poco... ¡es Maradó!, el mejor jugador argentino de la historia, el que dio todo por la camiseta en cualquier circunstancia.

(Y si Riquelme tiene tantos códigos, ¿por qué renunció dos veces y las dos por tele...?)

Maradona no me cuadra como persona: que él sea para el mundo la síntesis de la argentinidad al palo me deprime un poco. Y como entrenador, su pasado no lo absuelve: de hecho, estuve en desacuerdo cuando lo pusieron al frente de la selección.

En esta lo banco, pero.

Riquelme: nunca más, juiradeái. Quedate en Boca, hacé el puterío que quieras, sentate en las rodillas de tu mamá, fruncite hasta el orgasmo. Acabose.

lunes, 9 de marzo de 2009

480. Preparo, apunto y fuego (4) -especial gráficas rarezas-

[El cartel de entrada a la salida -o sea, al aeropuerto carioca- decía: Rio já tem saudade de você. Tres o cuatro minutos antes yo le había confesado al taxista, porque sí: Eu já tenho saudade de Rio. Ah, Brasil...]


1.
Un día Manu se dará cuenta de lo que ha hecho.

2.
Transporte 4x4 de cangrejos.

3.
Un lugar de mierda para echarse a leer, sí.

4.
Otro mediodía en la calle de Copacabana.

5.
Aladelteando en Praia do Pepino, São Conrado.

6.
"¿Qué mirás? Más ridícula es la parejita esa."

7.
Preservativos para paraguas.

8.
Até logo Pan de Azúcar.

9.
Argentina: un puñado de bases de monitores, según Vik.

10.
Praia do Farol, no existís. Sabelo.

11.
Pájaros de mal agüero hay en todos lados.

12.
Monumento al brasileño cornudo, en Leblon.

13.
Iemanjá, madre de peces, cuida la Bahía de Guanabara.

14.
Sea lo que sea, escondelo de la policía. Hacé el favor.

15.
Ya nadie va a escuchar tu bermuda, che.

jueves, 5 de marzo de 2009

479. Añicos


Después de tomarme el avión de Río a Ezeiza a las 6, venía en el bondi de Buenos Aires a Bahía, ayer a la tarde, y pensaba en que a esa misma hora ese mismo sol (bueno, ¿será el mismo?) se estaba escondiendo detrás del morro Dos Hermanos y en Ipanema sería otro momento postal, posta, total, y yo volviéndome.

Y me emergieron ganas de agarrar al martillo y romper el vidrio.











[Cuando esas ganas se me escurran un poco -porque ya volví a laburar, y creo que incluso recrudecieron- voy a contar algo de lo mucho que me queda sobre el suculento mes en el Brasil. Sí necesito ahora dejar una línea especial para Bruno: muchas gracias, amigo; si no hubiera sido por vos, ni siquiera habría tenido vacaciones. Un abrazo y aguante: como dice el filósofo contemporáneo Julio Humberto Grondona, siempre, siempre, todo pasa.]