sábado, 10 de julio de 2010

690. Polaroids de locura extraordinaria


C
erca del zoológico, Pablito M. recibe la autorización de la tarjeta de crédito y confirma:

MSC Música. Cabina 9.007.
PAXS: Paulo Rossetti, Ariel Chiari, Abel Escudero Zadrayec.

Sun, 27 Feb 2011, 18:00, Río de Janeiro.

Es una animalada de plan.


Si no fuera por esos tres coreanos que se meten en el medio y hacen clic clic clic, los bosques de Palermo serían bellísimos.


Sube al tren rumbo a San Isidro una chica que ofrece chocolates.

-Lleve tres por dos pesos. Almendras, dulce de leche, frutilla. Lleve chocolate Sapito: el mismo tiene propaganda televisiva -dice.

Sí: la TV legitima anacrónica persuasión discursiva de vendedor ambulante modelo 2010.


En la casa de PP consumimos empanadas, cerveza, vino, Jack Daniel's, periodismo y España-Alemania en HD.


Es a las siete de la tarde, en la librería Eterna Cadencia. Ricardo Darín llega al toque. PP y yo vamos con una Stella; él pide Quilmes y un plato con jamón y queso. Nos abren la terraza sólo porque él quiere fumar. PP le pregunta por sus placeres. "Con el paso del tiempo me vuelvo esencialista", dice. No es mito que se trata de un gran conversador, divertido, lúcido, piola: atravesado por el rayo de la buena onda.



Funes se hace cargo de la parrilla. Know how, you know. Vienen Tato y Chopper, y después se va PP a las apuradas, y después se van Tato y Chopper a las familias. Las botellas de vino se vacían y quedan en líneas y con Funes hablamos y hablamos y hablamos sin ningún tipo de blandura.


Casi voy a la embajada yanqui derecho. Duro poco sin dormir. Duro del frío, también, y parado afuera donde espero tres horas junto con otros 300 tipos que quieren su visa. Parecemos mendigos. Es un poco violento.

Ahora me dicen que la foto que sí me aceptó el sistema online es inaceptable porque no tiene fondo blanco-blanco. Tengo que sacarme otra.

Enfrente de la embajada está Raymundo: Raymundo está enfrente de la embajada desde hace 23 años. Abajo de un árbol, está. Despliega un telón blanco-blanco colgado del árbol, te hace sentar en un banquito rojo de plástico y te saca la foto carné 5x5 por 30 pesos.

Hace ocho años, cuando tramité la visa para ir al Mundial de básquetbol de Indianápolis, también me sacó la foto Raymundo abajo de ese árbol.

-La foto la saca un humano y la revela un animal -decía entonces. Porque después de hacer clic con la Polaroid desmedida, Raymundo metía la película debajo de la mantita que cubría el lomo de su perro manto negro gigante y a los tres minutos te entregaba la foto flamante.

Le pregunto por el perro manto negro gigante. Me dice que se le murió hace un año y medio.

-Llegué a sacar 250 fotos por día, a 10 dólares cada una. Eran otros tiempos... Igual, la embajada no puede funcionar si no estoy yo -dice Raymundo.

La foto de Raymundo sí es aceptable. Pero ahora me dicen que es inaceptable mi formulario: me dicen que tengo que llenar otro. Y que si no lo hago en menos de 40 minutos, muy sorry pero será next time.

Corro hasta un locutorio en avenida Santa Fe, corro contra mis dedos y mi cabeza dura e Internet, corro con la desventaja de que la impresora anda con poca tinta, corro y corro y corro y llego dos minutos antes de que la embajada baje las persianas.

Igual pienso que tal vez no debería ir un carajo a Estados Unidos. Enough es enough.

Adentro hay cola para pasar el control de seguridad, cola para las huellas dactilares, cola para enfrentarse a un funcionario consular, cola para acceder a una silla, cola para pagar el envío del pasaporte por DHL.

-Lo lamento mucho, mais temos problema de sistema en Washington -dice una gordita que habla español con acento portugués y yanqui.

El sistema va a estar caído 70 minutitos.

Finalmente luego de cinco horas parado consigo sentarme. Justo cuando me da charla un norteamericano de nombre Amén que vino para agregarle hojas a su pasaporte desbordante de sellos, me llega el turno.

-Que tenga un buen viaje a los Estados Unidos, señor.

-Amén.


Funes trabaja en la librería que está en el primer piso del Centro Cultural Rojas pero aunque quiera (aunque venga esa rubia a comprarle La universidad en la cárcel) hoy no puede vender libros. El que quiere comprar un libro en la librería del Rojas tiene que:

a) elegir el libro,
b) esperar a que Funes le dé un papelito,
c) ir con el papelito a la Tesorería del cuarto piso,
d) pagar y obtener un recibo,
e) bajar al primer piso,
f) darle el recibo a Funes.

Pero hoy la Tesorería está cerrada.

Acostumbrado a que la puta burocracia estatal esté siempre abierta, Funes, el agitador artesano de la literatura, prepara a mano y sin dormir unos libros que le encargaron encuadernar.


Luego de la gran charla que dio el martes en Bahía, me junto a cenar con Jim Rowe en un pub bastante menos irlandés que él -y él es sólo descendiente. Es una verdadera delicia y un privilegio escuchar a un tipo que pasó 35 años en el Washington Post, incluyendo la excitante etapa del caso Watergate: ese hito fundacional para el periodismo de investigación mundial.


Estoy devastado. Tengo apenas tres horas de sueño, unos 200 kilómetros de caminata, varias tensiones. Pido disculpas por los futuros ronquidos. Le saco callos al asiento del micro y vuelvo.

8 comentarios:

Diego dijo...

La entrevista fue en inglés? Respondiste en inglés o te hiciste el sordo?

AEZ dijo...

Diego: me preguntaron si sabía inglés y dije que sí, pero que prefería seguir en castellano. Al final fue un mix.

MauroSebastian dijo...

Muy buena Abel, la calidad de siempre. Que jornada interesante tuviste =P

carnavalito dijo...

Permitime imaginar que Darín estuvo con vos en todo momento, y que todo el texto es el avant premier de una road movie a mitad de camino entre Seinfield, The Office y Crub your entusiasm, con un Abel sacado y un Darín puteador.

AEZ dijo...

MauroSebastian: gracias. Igual hay cosas de las que no me acuerdo... jejeje.

carnavalito: JAJAJAJAJA, ¡¡qué genial sería!!

Anónimo dijo...

Buenísima tu crónica de finde, je.

Interesante maratón por una visa. Y la imagen del perro y el Sr. IMPERDIBLE!!

Así que tenes ganas de volar nuevamente, por lo que dejas entre líneas... que te mueve ahora, si puedes compartir con madri?

Coincido con tus apreciaciones de Darín, tengo datos de amigos que han laburado con él. Y es como lo pintas...y el guacho con los años se está poniendo más interesante en el más amplio sentido de la palabra...je. O quizás aprendió también, como sacar mejor crédito de su versatilidad... quien sabe.

Ahora, me permito algo a propósito de tu PLAN. En verdad, MUY interesante, solo que un crucero a esta altura...yo lo pienso para cuando las piernas ya no me respondan para trotamundear. Jeje. El Lugar fantástico. Luego te paso un dato...para que agendes.

Abrazo,
G.
Supongo que si roncaste te codearon Mínimo.Je. Peor lo mío, que DEBO pedir ventanilla, de lo contrario, me caigo sobre el brazo del acompañante. Y nadie se queja de eso, y te sentís una estúpida cuando despertás. Desde que una vez pedí diplomáticas disculpas y me dijeron "todo bien", clavo la cabeza en el vidrio y me morfo la almohadita inflable.

Funes dijo...

Recién hoy pude recuperarme de semejante caravana.
Imagino que serás bienvenido EEUU pero por las dudas, llevá pimienta en aerosol.

:P

Natalia dijo...

Toda una postal de aquel Buenos Aires querido...
Rememoranzas de aquel Indianapolis so;ado...
Orgullo por aquel persistente pelilargo adolescente sentado en primera fila en cada partido de la cancha #1 del club...