viernes, 10 de septiembre de 2010

712. Cinco cosas que me pasaron en el norte de California y jamás voy a olvidar

(Desde San Francisco)


1)
Conocer las entrañas del poder global.

No, qué Casa Blanca ni qué ocho cuartos: visité Google, el hijo de puta con onda.


"Somos socios del periodismo: tenemos una relación simbiótica", sonríe el vocero de una compañía que vale miles y miles de millones de dólares mientras el periodismo en casi todo el mundo llora una crisis fenomenal.

En los cuarteles generales de Google nadie trabaja a más de 200 pies (61 metros) de comida. De comida gratis: "Y variada, sana, abundante. Si los empleados están felices y saludables, van a trabajar mejor y la empresa va a pagar menos costo por enfermedades", dice el vocero, un ex reportero del LA Times.

-¿Tus ex colegas te joden con que te pasaste al enemigo?

-No -me contesta-. Me preguntan si les puedo conseguir trabajo en Google.

Vi cientos de empleados. La mayoría, jóvenes. Varios indios y chinos. Unos cuantos con camiseta de la compañía. Muchos en pantalón corto. Algunos caminando descalzos. Ninguno gritando.


2)
Cruzarme en el ascensor del hotel con un viejo redneck borracho al que no le entiendo cuando me habla:

-Perdón -me dice, ahora vocalizando un poco y con cierta cara de asco-, yo tampoco te entendería si me hablaras en puto árabe.

-¡Árabe! ¿Qué árabe? Yo soy argentino.

-OK, tampoco sé esa mierda de portugués.

-En la Argentina se habla español, viejo estúpido. A vos no te marea la cerveza: lo que te marea es la ignorancia, la puta madre que te parió.


3)
Dar un paseo por Alcatraz, alias "La roca", esa isla espantosa que desde 1775 se fue degradando hasta transformarse en una atracción turística con gift shop, y antes fue faro primero, fuerte y prisión militar después, y finalmente de 1934 a 1963 la cárcel federal tan hollywoodense donde estuvo detenido Al Capone y de la que sólo tres tipos lograron escaparse y permanecen "prófugos": es decir, se supone que murieron ahogados en las heladas aguas de la Bahía de San Francisco, pero nunca encontraron sus cuerpos y así se ganaron libro y peli.



4)
Comer frutos frescos del océano Pacífico: enormes ostras a un dólar cada una en Maye's y un cangrejazo con salsa de manteca a 25 dólares en Tarantino's.



5)
Enfrentar un vuelo tan crucial como el de esta madrugada rumbo a Boston. Y no tiene nada que ver el simbolismo de ir por los aires yanquis justo un 11 de septiembre. Es porque pensaba seguir la semifinal Argentina-Estados Unidos a 10.000 metros de altura: no sé si sabían, pero acá muchos aviones de cabotaje tienen wifi a bordo. Pero los lituanos me trompearon el alma. Así que esta noche la despedida de San Francisco va a ser brava.

8 comentarios:

Fodor Lobson dijo...

Cuidado con las noches bravas de Frisco.... es todo lo que le voy a decir

Lelé dijo...

Los cinco: uno mejor que el otro. Pero lo de google me impactó. El vocero, la comida, los pies. copate y contá más.

Lelé dijo...

Los cinco: uno mejor que el otro. Pero lo de google me impactó. El vocero, la comida, los pies. copate y contá más.

AEZ dijo...

Fodor: todavía estoy pagando las consecuencias. ¡Me hubiera avisado antes, hombre!

Lelé x2: chasgracias. Cuando tenga más tiempo voy a ampliar algunas historias. Pero, por ejemplo, el cinismo cancherito del chabón a vos también te hubiera sacado. Sin dudas.

Lola dijo...

Lo mejor fue la puteada contra el redneck, "lo que te marea es la ignorancia, la puta madre que te parió". Y si te gustan los bichos de mar, preparate para las langostas de Boston, Massachusetts ;)

Anónimo dijo...

Interesantes postales,

con la 2, me divertí muchooo. Ahora, un tipo (como vos) que maneja cuestiones del lenguaje y la comunicación, por que te puede irritar TANTO una situación así, eso me descoloca...No se bien que onda el tipo y puede haber sido provocador, pero te sobra cancha para salir airoso sin mandarlo a su puta madre...jajaja. Y no hablo de ser politícamente correctos...

En la 3 flashee caminando por ahí; también sentí algo de escalofrío, es más lo que calla que lo que dicen esos espacios....no se, traduzco percepción... quiero dar un paseíto e irme, no dormiría allí ni que me paguen por una buena historia,je.

4. No me mueven un pelo esos bichitos, se llamen como se llamen. No me seducen bajo ninguna de sus formas. Me impresionan un poquito aun en medio de un plato lleno de colores. Que bueno lo hayas disfrutado. Son livianos y movilizan sustancias interesantes e en el corpore.

5. En la foto, la bandera sobra, Es que me disgusta la misma, todo lo bonito que refleja el cielo y agua, se me cae con las estrellas del símbolo. Je.

Siga ruteando y cuente. O muestre. Así no vuela solo. Je.

Abrazo,
G.

Natys! dijo...

Me quedé pensando que boludez decir desde que leí esto y no s eme ocurrió nada, pero recién pensé una.
Si cuando vuelvas a casa, tenés un ratito, me podés dar un cursito para ampliar 'aun más' mis cocnocimientos sobre internet y las herramientas digitales, y tal vez, depués me vaya a trabajar en short y ojotas a Google. Eso sería de buen profe ves? Jajaja, por que recordé tu post? por las publicidades de la nueva en la tele, jas!
Besos che!

AEZ dijo...

Lola: fijate el posteo siguiente; va todo para vos.

Gurisa: a) me irritó más de lo normal porque yo también estaba escabiado y la pelotudez rampante me puede; b) en un momento me metí en la celda que llaman "El Hoyo" (donde los presos díscolos pasaban días y días de penitencia) y un guardiacárcel cerró la puerta: fue durísimo; c) ¿ningún bicho te moviliza?; d) y buéeeeeeeeeee... perdón, se me adhirió por un segundo el megachauvinismo yanqui.

Claro que sigo. Beso y, como siempre, gracias.

Natys!: jejejeje, ¿en serio querrías laburar en Google? Yo, en el esquema actual, ni a palos. ¡Dejá de ver tele que te hace mal!