Los domingos se levantan tarde. Claro, después de tanto trasnochar... Aunque eso no quiere decir que haya mucho laburo: Los pipis no tienen plata para gastar en chichis.
Algunas se pegan una ducha de agua y otras, de perfume. Según. Lo que sí, todas toditas se visten lindo. Ellas dicen: Nos vestimos lindo. Dicen ellas: Como chicas normales que van al chópin.
-Esas botas son de putita. Y el vaquero ajustado y bien metido en el culo y en esas botas de putita...
-No me lo vengás a decir a mí, curepí.
Cuando están listas salen a la calle, y juntas, tomadas del brazo como colegialas, se van al bar, sonrientes todos sus rasgos aindiados.
Piden cerveza en castellano, pagan en argentino, se charlan a los gritos en guaraní.
Y juegan al pool y son poesía las putas paraguayas.
(*) Ñe'ẽpoty es "poesía" en guaraní.
Curepí es la pronunciación de la palabra kurepi, que significa "piel de chancho". Proviene de las palabras kure (chancho) y pire (piel). Surgió en tiempos de la Guerra de la Triple Alianza: los paraguayos denominaron así a los argentinos porque tenían la piel más clara. Y así quedó. En las canchas de fútbol, los paraguayos cantan "Borombombón, borombombón/ el que no salta, es curepí". Lo que nunca entendí es por qué en vez de "borombombón, borombombón" no usan "tómala tú, dámela a mí". Ya voy a averiguar cómo se dice en guaraní "me cago en la rima".