martes, 20 de mayo de 2008

314. Ni un pelo de...


Apenas volví al país hice todo lo que había dicho que haría: me comí un asadazo en la terracita de un restorán de Palermo con Pablo, Luciana y Andrés, después fui a la cancha de River a gritar por la camiseta al lado de Fabián y Fernando y cuando terminó el partido aparecí por avenida Santa Fe al 2.000, crucé las puertas de vidrio y le dije a Víctor "Dale, acá me tenés, prendé la maquinita y metele", y él se repuso de la sorpresa ochomesina y riéndose le metió.



Víctor me cortó el pelo ininterrumpidamente desde el 96, cuando me instalé en Baires. Él vio cómo se me empezaron a caer plumas en la azotea durante aquel sótano de crisis insoportable en 2001-02. Y con el paso del tiempo, el tipo, un entendido (por peluquero y también por pelado), me avisó que las entradas no tenían vuelta atrás. Incluso en los últimos tres-cuatro años se le había dado por chicanearme bosteramente: "Sos gallina y no te dan los huevos para raparte".

Así fue que antes de irme a Europa le tiré: "El día que vuelva paso y me pasás la maquinita".

Mientras estuve fuera de la Argentina soporté un par de tentaciones por sincerar -la lejanía te da un extraño coraje resolutivo-, y todo para que Víctor reconociera que soy de palabra.

-Como hace rato que venías amagando, pensé que nunca te ibas a animar -me dijo aquel domingo-. Pero era hora. Ahora, puta madre, perdí un cliente...

Y yo gané: cargadas, miradas de asombro, un reproche de La Tipa ("¿Qué hiciste, nene?"), un par de Pero te queda bien esencialmente lastimosos (el pero que inicia la frase lo denuncia...); también gané un acto simbólico de desprendimiento cuando le di los potes de gel a Andresito, la oportunidad de disfrutar a pleno de un viento bahiense que ya no me puede desnudar, un frío cojonudo ahí arriba, duchas más cortas y menos plomas, las clases del experimentado Buda, un gasto extra para agenciarme una maquinita, y gané parecer la edad que tengo, de una vez.

Pasaron diez días y de a poco me voy acostumbrando a esta ausencia.

A veces, cuando me levanto temprano y estoy boleado, me cuesta registrar al dolape del espejo. Y me toco demasiado la bocha: será una forma de melancolía pasajera, pienso.

9 comentarios:

Anónimo dijo...

el peladito mas sexi de la bahiaaaaaaaaaaaa!!!!! beso,

jul
ps: si que estoy buena

AEZ dijo...

Jul: si estás buena en serio, no me importan ni los errores de ortografía... Gracias. Saludos.

Anónimo dijo...

Lo que me pierdo, que lo tiro!!!!, creo que yo entraria en el catalagos de los "pero....te queda bien..."
Abrazo del "hincha" del rojo...

la rubia dijo...

el peluquero no es amigo tuyo no? jaja..
vamos pelado!!!

Anónimo dijo...

Ah, bueno... te falta un tatoo en la nuca......

che, juli, tu comentario está para el chiste fácil....

Abrazo

EPF

AEZ dijo...

"Hincha" del rojo: je, vos porque tenés toneladas de pelo púbico en la cabeza, qué vivo... ¿Cómo anda el sobrino? Beso a Sophie y abrazo pa'vos.

La rubia: preocupate por la bienvenida, que el pelado aguanta!!!!

EPF: estaba pensando en tatuarme el logo del Bapro... andáaaaaaaaaa, turro... ¿Y el chiste fácil para Jul?

Anónimo dijo...

La experiencia es un peine que te dan cuando te quedás pelado

Y?

AEZ dijo...

Anónimo: ¿y?

Anónimo dijo...

hola campeon y te felicito x haber cumplido tu palabra te comento q te queda mejor personalmente la pelada q x foto asi q fue una buena opcion en cortartelo un abrazo de un pelado y actor de esa obra de arte. Victor.