domingo, 31 de enero de 2010

620. La pasión según Tomás


"
De todas las vocaciones del hombre, el periodismo es aquella en la que hay menos lugar para las verdades absolutas. La llama sagrada del periodismo es la duda, la verificación de los datos, la interrogación constante. Allí donde los documentos parecen instalar una certeza, el periodismo instala siempre una pregunta. Preguntar, indagar, conocer, dudar, confirmar cien veces antes de informar: esos son los verbos capitales de la profesión más arriesgada y más apasionante del mundo."


[Extracto de conferencia, asamblea de
la Sociedad Interamericana de Prensa,
Guadalajara, 26 de octubre de 1997.]


Desde que tengo uso de razón periodístico-literaria admiro a Tomás Eloy Martínez: un narrador deslumbrante.

Y siempre quise decírselo, pero nunca pude.

Ya no daba más talleres de la Fundación Nuevo Periodismo Iberoamericano. Ya no daba más charlas públicas. Ya no daba más, me fue desalentando el grosso de Gonzalo -uno de sus hijos, a quien conocí en Colombia: aquel día de febrero de 2006 nos calzamos la camiseta de River y alucinados atravesamos el carnaval de Barranquilla-: el viejo estaba muy enfermo.

Un cáncer de pulmón terminó de llevarse hoy a Tomás Eloy Martínez y esa es otra triste noticia de mierda.

5 comentarios:

Diego dijo...

Una obra enorme, que habrá que leer y releer para aprender de lo que dejó escrito. Pienso en el cáncer de pulmón. Fumar ya se está convirtiendo en algo demasiado estúpido, no?

Omar ! dijo...

Las nuevas generaciones de periodistas deberan leer a este apasionado literario.

SALU2 AEZ

AEZ dijo...

Diego: sobre tu primera parte, completamente de acuerdo. Sobre la segunda, ¿y no decís nada de escabiar y drogarse y cruzar la calle por la mitad y, en fin, de VIVIR?

Omar !: creo que algunas de sus obras (Lugar común, la muerte y La novela de Perón o Santa Evita) deberían ser obligatorias en cualquier carrera de periodismo. Saludos.

Diego dijo...

Me meto primero en la otra discusión. Opino que deberían ser lecturas obligatorias, ya no de escuelas de periodismo, sino de colegio secundario.
Lo otro no sé, obvio que yo también estoy más sucio que baño de Contitu, pero fumar me parece más directamente dañino que cruzar la calle por la mitad, escabiar o endrogarse. No digo no fumar ni tomar ni nada, pero no entiendo a los tipos que se fuman un atado o más por día, desde hace años.

AEZ dijo...

Diego: por ahí los que se fuman dos paquetes por día son adictos (como otros). Y no es fácil dominar una adicción, ¿no? De ahí a decir que es algo "demasiado estúpido" hay un campo, me parece. Unos más, otros menos, todos hacemos conscientemente cosas que atentan contra nuestra propia salud...