martes, 9 de octubre de 2007

154. Sin tutor y contusión

(Desde Oxford)

Sigo sin tutor para desarrollar mi proyecto. Esta tarde tuvimos la reunión con la directora del Instituto Reuters, Sarmila Bose, y el consejero Trevor Mostyn: a ambos les encanta mi propuesta (o al menos eso dicen: Really really interesting), pero no aciertan a ubicar quién podrá guiarme.

Ocurre que, como ya conté acá, uno de los ejes hace foco en la transformación del relato periodístico, obligada por Internet.

Primer problema: es algo que está en proceso, todavía.
Segundo problema: la Universidad de Oxford no tiene departamento de Periodismo o Comunicación.
Tercer problema: el Instituto de Internet es grosso, pero se ocupa de analizar a la red como fenómeno.
Cuarto problema: la facultad de Letras no tiene previsto en este período (que se llama Michaelmas) ningún curso siquiera relacionado con la no-ficción o la narrativa periodística.

Así que por ahora estoy en banda ancha.


Cuando terminó la reunión, Trevor me invitó al Centro de Estudios Latinoamericanos. La idea era tomar vino y charlar (possibly en español) con algunos especialistas de la casa. Entramos, y justo había empezado una clase. Había como 50 oyentes sentados alrededor de una mesa rectangular, de cuya cabecera salía la voz de una mujer que hablaba un inglés con acento chicano.

De pronto, un tipo con toga negra me tomó del brazo y me condujo exactamente al lado de la mujer que hablaba un inglés con acento chicano. Ella era Mónica Serrano, una experta en narcotráfico que durante una hora y media brindó una apasionante conferencia sobre la droga en México. Una pena que no la pude grabar... con lo que me interesa el tema.

El tipo con toga negra se concentró TANTO que, para mí, en un tiro se quedó envidiablemente dormido. Sin embargo, al momento de las preguntas y respuestas levantó la mano y dio unos consejos para que México lidie con los estupefacientes como se debe. Elocuente, ampuloso, divertido como un borracho. Fue a tal punto graciosa la escena que el pibe que estaba a su derecha tuvo que taparse la cara y probablemente pensar en un papelón sexual para no desmoronarse de la risa. Yo también. Y no fuimos los únicos.

Igual, ni el vino ayudó a bajar el caramelito que me tuve que morfar.

4 comentarios:

Diego dijo...

Yo creo que todo forma parte de un plan (maestro!) para estar allá sin hacer nada...

PLM,ALVY

AEZ dijo...

Me descubriste. Carajo, mierda. Menos mal que nadie de Reuters entiende español...

¿Me querés decir qué son esas mayúsculas?

diego dijo...

Vos querés que te diga así nomás que son esas mayúsculas... Mirá, yo creo que deberías esforzarte un rato y tratar de averiguar por tu cuenta qué carajo son esas mayúsculas... No busques asociarlo con una cita demasiada iluminada, no busques en el cine, en la música o en la tele, no busques en la literatura ni en el periodismo... pero buscá, seguí buscando hasta el final, porque al final siempre aparece la verdad.

Por lo menos, así lo veo yo.

AEZ dijo...

Al final, Nimo es un GROSSO. Con mayúsculas.