jueves, 16 de agosto de 2007

115. Un desafío de lo más Pancho


Ahora que vi esto...



... asumo que fue un error peligroso haberme sometido al desafío Actimel bajo el estrés que significó el relanzamiento de lanueva.com (que, dicho sea de paso, se estabilizó y gustó bastante: menos mal).

Confieso que cuando en el diario sufríamos al grito de "¡¡No anda nada!!" y sólo nos consolaba nuestra madrina oficial Wanda Nara, estuve a punto de sacudir un monitor por la ventana o algo así.

Desconocía entonces que mi natural ánimo cabrón estaba potenciado por el efecto de la leche fermentada.

Había visto por TV las publicidades de Pancho Ibáñez y ni bola, pero un día vino el Buda y tipo charla de peluquería me dijo que estaba bueno, que a él le había hecho bien. Y como un boludo consumista mandé al supermercado y compré los fucking potes, que son carísimos.

Supuestamente, Actimel te ayuda a reforzar las defensas naturales gracias a una bacteria cuyo nombre suena al de un marcador de punta izquierda de la selección de Grecia: L. Casei Defensis.

Y para tener resultados hay que tomar un frasco por día al levantarse, durante dos semanas.

En Internet circulan cadenas engañosas (tipo hoax) que atacan al producto y en algunos casos citan estudios inexistentes. Y hasta podés ver que el correo electrónico le llegó a un diputado nacional llamado Raúl Patricio Solanas (Frente para la Victoria-PJ, Entre Ríos) y se apoyó en muchos de esos datos falsos para elaborar un proyecto de ley destinado a que el envase incluya las contraindicaciones. Pero también encontrás un médico que diagnostica por qué Actimel no es lo que parece.

Bueno. Yo terminé el desafío hoy. Mis apuntes:

Día 1: el gusto zafa.
Día 2: ¿tomo el café antes o después?
Día 3: con café antes, corriendo al baño.
Día 4: con café después, corriendo al baño.
Día 5: con café durante, un asco. Y también corriendo al baño.
Día 6: nada que ver, porque soy un relojito para correr al baño.
Día 7: devuélvanme la plata, chorros.
Día 8: ya fue, debería cambiar el inodoro.
Día 9: esto claramente no alcanza para apagar un incendio. Me salió un grano en la comisura izquierda de los labios; estoy re-adolescente.
Día 10: en serio, ¿y? (Al Buda le encajo los 478,40 pesos que ahorré en monedas. Escasean las monedas, y él las necesita para el negocio. Por eso, y porque me aconsejó Actimel, se las vendo en 500 pesos.)
Día 11: no creo que el defensor griego esté relacionado con el terrible dolor de espalda que tengo.
Día 12: sigue doliendo la espalda y por las dudas: Pancho Ibáñez, la puta que te parió.
Día 13: experimento clavándome dos potes. En el diario digo que yo no fui.
Día 14: Pancho, traé la cámara que me cago en tu desafío.

5 comentarios:

Maru dijo...

A mi tía Nora le sacaron el estómago y anda bárbaro con un Actimel todas las mañanas. Y no es un reduccionismo: le sacaron el estómago y anda bárbaro. Ahora, si sos un relojito intestinal y tus problemas se vinculaban a Wanda Nara, ¿para qué querías desafiar a Pancho?

AEZ dijo...

Su Chanchidad bien sabe que soy un "desafiador" profesional. ¿Me presta su inodoro?

Gasper dijo...

Ahora sólo falta que entres a la Iglesia Universal tomando un Actimel y te sientas salvado con un baño todo para vos.

Está biennnnn!!!

Buen finde, nene

Gashina dijo...

Me cagué de risa !!! y sin Actimel!!!

AEZ dijo...

Gasper: a cambio, ligué un baño de gripe. Igual, me habría gustado que charláramos un rato largo. La próxima, espero.

Gashina: gracias, me alegra. Actimel es omnipotente. Lástima que no coronamos el domingo en la cancha del cuervo. Abrazo.