domingo, 15 de julio de 2007

78. El Quinquela y el buzón


Bueno, se supo: el cuadro Proa al sol de Benito Quinquela Martín fue robado del despacho del intendente bahiense Cristian Breitenstein antes del incendio del 13 de mayo último. Supongo que el ex director del Instituto Cultural, Guillermo David, ya no insistirá con que se había quemado.

Ahora, algunas crónicas (como la que publica hoy La Nación) dejan muy bien parado al socio gerente de Roldán, la casa de remates porteña que compró la obra en 39.000 dólares y la devolvió. Y yo tengo mis dudas.

El hombre, que se llama Sebastián Boccazzi, dice que se enteró de la desaparición del Quinquela de casualidad, cuando buscaba datos en Internet sobre el robo del reloj de Belgrano.

O sea: te dedicás al comercio de arte, dos tipos te traen un óleo de 300 lucas y te lo entregan por un tercio del valor, pero vos no sospechás nada y varios días después, googleando de curioso que sos, te avivás de que es afanado y vas corriendo a la Fiscalía y decís: "Ojalá que no sea, ojalá que no sea"...

Si todo esto es así, yo desde acá le ofrezco un negoción, una verdadera ganga que lo dejará con la Boccazzi abierta: le vendo el buzón de Lamadrid y Lavalle, una antigüedad del carajo pintadita de turquesa Mediterráneo, por la módica suma de 100.000 pesos (flete incluido, ojo).

En serio, me parece bárbaro que lo haya devuelto porque imagino que podría haberlo transado fácilmente en el mercado negro, y hasta creo que la Municipalidad de Bahía Blanca debería indemnizarlo. Me joden dos cosas: la demora y el chamuyo.

Boccazzi afirma que compró el cuadro un mes antes del 2 de julio, que fue cuando desapareció el reloj de Belgrano del Museo Histórico Nacional. Y sostiene que recién el jueves último comprobó que el Quinquela era robado, aunque la noticia salió en todos los medios muuuuuchas veces.

Entonces, tal como le habrían enseñado de chiquito, aparentemente pensó como buen ciudadano: "Mala suerte. Lo que corresponde es ir y entregar la obra". En La Nueva Provincia de hoy tira un par de frases que no se condicen con el googleo de novato inquieto con banda ancha de 256K: 1) "Nosotros, al trabajar con obras, constantemente, hemos visto de todo" y 2) "Sí [es relativamente fácil constatar que se trata de un Quinquela auténtico]. Obviamente, nosotros trabajamos de esto".

Por algo, me parece, la Policía desconfía. El superintendente de Investigaciones, Hugo Matzkin, se ocupa claramente de subrayar que encontraron Proa al sol en el barrio de Belgrano, en la casa de uno de los dueños de la galería, y no en el local de Recoleta. Y atención con estas respuestas:

-El socio asegura que colaboró voluntariamente con la diligencia judicial.
-No puedo negar lo de la voluntad, pero a ella se llegó por medio de una tarea de inteligencia previa. Con toda la información reunida, tuvo que decir dónde estaba la tela y entregársela a la comisión policial.
-¿Qué responsabilidad cabe a Boccazzi?
-No me corresponde decirlo.

En fin. Mientras espero la verdad, me voy a dar una vueltita por mi barrio. Ahora lo llamo al Tano para que se venga con la camioneta a Lamadrid y Lavalle. Si se copa y me lleva el buzón a Buenos Aires, le doy el 10%.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Guilermo David es el mejor y mas honesto funcionario que ha tenido esta gesti�n, y han intentado quemarlo como al Quinquela. Seguramente renacer� de sus cenizas... NO MATEN AL MENSAJERO!!!!

matias dijo...

mensajero de quien? si lo mandaron a callar más de una vez. el mensaje era, "no te metas es cuestiones políticas, gestioná"
con lo de honesto estoy de acuerdo,corregiría lo siguiente: podría haber sido un muy buen funcionario en cultura, pero solo estuvo un mes y medio (sin contar el año del museo histórico)